2 OVNIS sobrevuelan una extensa zona de la Universidad Tecnológica de Pereira en Colombia

En la noche de ayer, 2 OVNIS sobrevolaron una extensa zona de la Universidad Tecnológica de Pereira.
De improviso a las 7 p.m de la tarde del día 30 de agosto la comunidad universitaria y los visitantes del centro de estudios se vieron sorprendidos con el sobrevuelo de dos objetos no identificados. Durante más de media hora los objetos con forma de bellota estuvieron inmóviles en el cielo despejado y claro de lo que correspondería a la Facultad de Bellas Artes, el Museo TECMIT y el jardín botánico.

De inmediato se puso en funcionamiento el observatorio astronómico del Museo, el cual se encuentra ubicado en la parte superior oriental de la edificación. Se trata de un potente espejo cóncavo fraccional de capacidad derivada y visibilidad de 3 gigaplayade, suficiente para captar estrellas vivas y muertas a miles de años luz y que por supuesto permite ver con algún grado de detalle los aparatos voladores que circundan el espacio aéreo de la Universidad. Debido al proceso de ajuste y orientación cardinal en el plano estelar del observatorio, coloquialmente llamado “el niño cíclope” por honor a la pieza más emblemática del nuevo museo, los observadores tuvimos tiempo suficiente para lanzar hipótesis de aquello que titilaba en el cielo obscuro y despejado, mientras algunos se reían de chistes nerviosos o recuerdos de otros avistamientos emocionantes, como lo fue el paso del cometa Halley ya hace varios años. Al principio se pensó que la luz con forma romboidal correspondía a asteroides o satélites estacionales, pero rápidamente fue desestimada esta hipótesis debido a que, precisamente estos satélites artificiales no despiden una luz tan fuerte ni tampoco alternan luces con sonido como parecía era el caso del visitante.

El “niño cíclope” se tardó un poco más de tiempo y entonces a alguien se le ocurrió traer un platón de aluminio con agua con la intención de proteger los ojos ante una eventual sobrecarga de fotones lumínicos agresivos para cualquier iris humano. Como el diámetro del platón lo permitía estuvimos mirando y tomándole fotografías al objeto durante 10 o más minutos, hasta que una chica, creo que pertenece al programa de Licenciatura en música sin proponérselo activó el flash de su cámara y todo quedamos ciegos durante cinco minutos por lo menos. El miedo que tuvimos en ese momento no era tanto la ceguera momentánea sino haber enviado un mensaje equivocado a la nave estelar extraterrestre.

Cuando ya todos habíamos superado el impase fotoeléctrico volvimos la mirada al cielo y nos dimos cuenta que el objeto realizaba ligeros giros y manipulaciones que indicaban un control inteligente y redes de comunicación sincrónica tecnológica, eso fue lo que dijeron algunos astrólogos que se encontraban allí, pero a mí me pareció que, mas bien, alguien allá arriba estaba muerto de la risa por nuestra primiparada.

Mientras el “niño cíclope” se terminaba de cuadrar, el personal científico-artístico contemporáneo del Museo realizó una serie de llamadas a la asociación internacional de ufólogos del laboratorio de Altagracia, residencia permanente de investigadores y personas interesadas en la influencia sobrenatural para la construcción de mundo y civilización humana, pero el laboratorio explicó que en ese momento no era posible relacionar ningún dato porque ellos partían de análisis teoréticos y no de observación directa, lo que impidió conocer e identificar plenamente el fenómeno y la forma constructiva de su maquinaria. Hay que recordar que el laboratorio de arte de Altagracia cobró fama internacional por el descubrimiento del extraño fenómeno deondrético del año 2005.

Durante la semana pasada algunos estudiantes dieron diferentes testimonios sobre el avistamiento de otros objetos con las mismas características al observado ayer, pero fueron apariciones fugaces y esporádicas por lo que se determinó que no correspondían a naves tripuladas sino a residuos de polvo estelar producto de la reciente liberación de estrognitita en las excavaciones base que actualmente se llevan a cabo para cimentar la segunda fase del Museo TECMIT. Es preciso anotar que estos residuos, mitad gaseosos y mitad meteóricos, crean en el ambiente una gruesa capa de elementos de suspensión que pueden afectar la visión y el sentido de orientación de animales incluidos los humanos.
No obstante la proliferación en la atmósfera de la Facultad de Bellas Artes, de buena parte del jardín botánico y del Museo TECMIT de la sustancia grisosa y fosforescente de la estrognitita, lo que se pudo apreciar ayer en el cielo profundo y a la vez luminoso no era un defecto de la visión colectiva ni extraños fuegos artificiales producto del cumpleaños 142 de la ciudad de Pereria. Sin lugar a dudas se avistaron naves extraterrestres interesadas en indagar el comportamiento y tecnología del primer centro de estudios de Risaralda y el fabuloso Museo único en el mundo.

Las primeras imágenes socializadas por la red de la intranet y dispositivos móviles personales, así como la imagen oficial captada por el observatorio, da cuenta de dos objetos con forma romboidal y múltiples transformaciones, unas veces organicista otras geometrizantes, pero siempre conservando una forma de diamante apoyado sobre su línea de eje vertical.

A pesar de la distancia, por los acercamientos ópticos, los investigadores contemporáneos de arte y cosa mundo, intentaron identificar unas señales permanentes de colores y sonidos a la mejor manera de Hollywood (encuentros cercanos de tercer tipo) cuando por fin hacen contacto los extraterrestres con la humanidad desprotegida y desconfiada. Los aparatos de observación, por lo menos, los cercanos a nuestro manejo de tecnología y mecánica eléctrica investigativa de la Universidad, no permiten emitir códigos ni emisiones de ningún tipo con los cuales se pudieran establecer comunicaciones posibles. Empero, varios de los testigos intentaron con silbatinas y manoteos desesperados hacer ver y entender a los visitantes que tenemos conciencia de su existencia desde hace mucho tiempo, pero todos los esfuerzos humanos por establecer un contacto fueron inútiles. Yo creo que nos faltó más energía y que debimos hacer un círculo, como ese que hicimos hace algunos días con motivo de la obra performática GRITO articulada cósmicamente con obras similares en las ciudades de Bogotá y creo que Manizales también. En esa obra se echó por tierra el arte porque lo trascendimos, fue una variación del arte hacia la terapia y la comunicación humana lejos de los encuadramientos materiales e incluso religiosos. Por esta razón, mi criterio es que faltó en el momento del posible contacto con el OVNI, organizar una acción racional y lógica para expresarnos, lamentablemente no fue así.
Luego ocurrió algo imaginable: las luces del Museo y la Facultad de Bellas Artes se apagaron de repente creando el caos en el grupo de personas que en ese momento nos encontrábamos en la azotea de observación de redes de creación de ambas edificaciones.

El grupo de la maestría en estética y creación, el cual a esa hora precisa discutían rabiosamente sobre la necesidad de instaurar una biologética del arte en función sensible parvícica, hizo uso de fuentes de análisis critico-paralógicos con la intención de comprender la estetización de las manifestaciones que todos presenciábamos sin éxito alguno, ya que ni siquiera la ciencia, con otras maneras de crear sentido ha podido descifrar y traducir.

Mas de un estudiante de la maestría y algún vigilante despistado del Museo bajaba las escaleras a oscuras tropezando con materia inerte y líquidos viscosos regados por los pasillos hasta caer irremediablemente al suelo, quizás el lugar más seguro ante una posible intervención o ataque alienígena.

De todas maneras la Universidad se ha cuidado de socializar a la comunidad información vital para casos de emergencia que, a pesar de no prever ataques extraterrestres, son funcionales en la medida que pretenden evitar crisis nerviosas y muertes por aplastamiento o asfixia.

Mientras tanto y lejos de mis pensamientos sobre los instructivos de emergencia que se reparten en las universidades del país, el servicio de luz eléctrica nada que se restablecía y el péndulo del museo TECMIT giraba en extraños círculos concéntricos en forma de ocho a velocidades por fuera de los parámetros de tiempo humano conocidos. Me quedé petrificado viendo la rapidez y perfección del péndulo dando giros de ochos hasta sentirme hipnotizado. Pero quién es el que manipula este pesado objeto de hierro de más de medio metro, me preguntaba. Miré hacia la cúpula que lo sostenía, pero nada. Acto seguido corrí por el pasillo lleno de detritus humanos nauseabundos hasta alcanzar la escalinata que llevaba a la cúspide del observatorio astronómico. Subí la escalera y pude alcanzar el nivel cuarto del Museo, aún faltaban más de veinte pisos para llegar al observatorio, pero mi cuerpo no daba más, estaba a punto de desfallecer.

En el cuarto nivel existe una serie de laboratorios y aulas de desgaste tecnológico del arte performático, no lo conocía, aunque ya alguien me había hablado de este sitio completamente estirilizado, limpio y espacioso: allí se respiraba en verdad arte del cuerpo sin necesidad a recurrir a la emergencia del fluido corporal o la agresión verbal, todo era tan calmado, casi clínico. Sigilosamente y teniendo en cuenta que las cámaras de seguridad no funcionaban por el corte de la energía eléctrica sustraje una cámara fotográfica de retracción, un exquisito artilugio tecnológico que permite registros celulares en condiciones muy extremas; mi intención consistía en tomar algunas imágenes de los aparatos voladores. Al final lo logré, sin embargo únicamente se salvó la imagen que comparto en este informe, ya que me puse a pensar y divagar acerca del porqué el uso de tanta tecnología en un área donde la preocupación es el cuerpo. En esas divagaciones obturé equivocadamente el mando de borrar imágenes anteriores. Como ya no tenía tiempo de más registros tuve que huir de allí, ya que, así como había afectado el fluido eléctrico la influencia electrostática de las naves, empezaron a conmocionarse todos los conductos, circuitos y sistemas nivelación atmosférica del Museo y Facultad.

De igual manera, las interferencias producidas por las consecutivas descargas energéticas de las naves extraterrestres, produjeron dislocaciones conceptuales terminales en la web de la Agencia ACIACI, sitio web en pruebas que busca el empoderamiento de artistas en el entorno contemporáneo del arte. Los ingenieros de web arte, así como los verdaderos curadores enemigos de los censuradores de inversiones arte regional, se encontraban perfeccionando un sistema eficaz a través del cual desplazar con éxito el curador del proceso de afianzamiento internacional del objeto idea arte. Lamentablemente, en ese momento los circuitos se transformaron quemando el servidor madre y los archivos de data guardados recelosamente por el Vicerrector en la caja de seguridad de documentos matrices de su despacho.

Los objetos no identificados estuvieron todo el tiempo sobrevolando el Museo y las nuevas construcciones de ampliación científico lineales, pero el espacio de influencia electrostática alcanzó, como vimos, otras dependencias importantes. Es importante recalcar que existe una razón en todo esto: la Universidad es un campo interconectado de funcionalidad tecnológica articulado por un centro de investigación intrareticular y ficcional. Todo en el centro de estudios funciona gracias a varios microprocesadores portátiles que desplazan el centro y sus satélites constantemente gracias a una suerte de códigos cifrados los cuales cambian permanentemente de acuerdo a especiales transformaciones en el ambiente. Acordémonos: la Universidad está atravesada por un canal botánico vertebral que va desde bienestar, pasa por el centro de poder académico, las ingenierías, la medicina, el arte y por último cierra el ciclo de funcionamiento en el fabuloso Museo mítico.

El jardín botánico es una columna vertebral compuesta por una naturaleza construida a partir de la extrañeza y el misterio, por ello esta naturaleza contiene poderosas reservas antropológicas míticas y recursos minerales e hídricos invaluables para sostener la civilización humana y también, como nos podemos dar cuenta, motivo de interés cósmico para otras culturas provenientes de diversas formas de producir vida inteligente. De allí los constantes avistamientos de “cosas raras” en el campus. Debemos considerar que anteriores visitas efectuadas por estos seres extraordinarios a la Universidad, no habían tenido un impacto tan dramático como este- palabras del director (E) del Museo Tecmit y proyectado director de la escuela de artes- . Antes, creíamos que los encuentros ocurrían por efectos sicotrópicos de algunos consumidores permanentes o bien por las ráfagas auréticas de material liberado en los fondos y cavernas histórico-cínicas del basamento del Museo, pero no ha sido así esta vez, por eso sentimos un miedo indescriptible, como si ahora las cosas por fin fueran en serio y estuviéramos adportas de un contacto o intercambio de información vital trascendental para la superación de la crisis económica o la exterminación de ataques biológicos en forma de pandemias mundiales.

A no pocos kilómetros de distancia del lugar del avistamiento, pero esta vez, no dirigido al centro neural de poder académico, sino a la zona habitacional investigativa conocida como “Mundo Nuevo” se desarrolló, a propósito de una inminente llegada alienígena, una reunión con tintes proféticos o de culto a los extraterrestres cósmicos y de cultura maya. Lo anterior lo supe hace unos pocos minutos y la verdad, me impresionó mucho la sincronía. Ellos, las nuevas tribus temerosas del fin de las cosas, a varios kilómetros, invocaron si se pudiera utilizar este término, la presencia física de extraterrestres en las figuras de dioses mayas como Cuculcan u otros mitos de hibridación antropozoológicos, pero no tuvieron suerte, ya que el acontecimiento ocurrió de improviso en un espacio para la ciencia, el arte y el coleccionismo. Me pregunto, ya para terminar y en calidad de conclusión, si la búsqueda frenética de estos seres inteligentes sobre el campus universitario que, ahora considero patronos o mentores, cuando ya no exista lo que hemos denominado arte, tendría que ver con la destitución del grupúsculo de poder pírrico expositivo o la construcción de una base estable de contacto e intercambio de interfaz del paradigma mítico promulgado por las obras de arte maestras, las teorías recién descubiertas y la sudoración parricida de la estética de la reorganización sensible ajena al antropólogo ciego y el literato hermeneuta con ínfulas de filósofo vestido de guayabera.

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Comentario por GRUPO L'H el septiembre 1, 2009 a las 11:14am
Milena, la cosa se ha puesto mu "tiesa" como decía mi padre. Anoche, justo cuando el celador Antonio que trabaja de noche cuidando los edificios de ambiental, la oficina del doctorado en biogenestesia y los estudios del canal universitario, bajaba la escalinata que conduce a las bodegas de energía sulfimica del proyecto "Luminis" creyó ver y sentir un extraño comezón en sus espaldas. Dijo Antonio: sumerce, algo andaba puayá entre esos matorrales y si viera el olor tan jodido que hasta ki pegaba la pisca como cuando queman boñiga de burro o pelamenta de mujer histérica en celo. Yo corrí cuesta abajo, pero nada, naide me topaba en esa carrera de los mil diablos si señor. Al final me pareció que de la ojicina de comunicación salían dos personas, una mujer bonita y alta y un señor medio calvo y bajito, a mi esa vaina si que me asustó y me pareció hasta raro, Ud sabe que a pesar del miedo que me da la selva del jardín botánico uno sabe como es su trabajo y el mio es el de cuidar bien la finquita de la universidad. Me pareció raro lo de la parejita, pues que yo sepa las muchachas esas que dizque alimentan perros en la universidad ya se habían ido, unas pa la casita, sobretodo esa pelingra con peluquiaito recordatido chévere y una voz, si vieras, una voz que ha enamorado a mas de uno, incluido salsita. Otras chica de comunicaciones, la tal Sandra, exmujer del man ese medio loco de artes, me imagino que estaría jartando guaro y chorro allá donde don Oscar, ese viejo desvergonzado que anda sacando la gente del roto ese que tiene, dizque el pavo. A mi me contó salsita que a él lo sacó volando un día dizque por metelón y mariguano sin justificación; todos sabemos que salsita es bien sano y no se la pasa como la cubana esa degenerada de la Tania Bruguera que se lo pasa empericando profes y estudiantes en la nacho dizque arte político. Razón tenía Lozano y Cristancho en subirsen las enaguas y gritar que en la nacho no se mete vicio, no sin el consentimiento de ellos claro, que mano de h.p hipócritas. Pero sigo, no me desconcentren: La parejita al salir de la oficina siguió cuesta abajo, por el lado de los jugos malucos llenos de agua y sanduches de queso y jamón en spray, hasta perderse por detrás del almacén, claro es que allá es bien solito o si que no se lo digan a salsita con la administrativa, como chupaban trompa de lo lindo, yo los divisé un día. Me gustaría perderme con la de comunicaciones, como es que se llama, no sé pero no importa, todas las noches aquí solito me la imagino hablándole cositas ricas y dándole besitos en esa boquita de princesa.
Milena, no te voy a molestar más con estas cavilaciones de Antonio, mas bien ayúdeme mija, esta vez si es en serio, me tienen acorralado. Por una parte los marcianos no dan tregua y ya se han contado 4 avistamientos y tres contactos del tercer tipo, sobretodo detrás de la nueva cafetería de Artes con forma de salones de escultura, y ahora se me vino eso de la risa ¿qué hago marica? te necesito con urgencia, ya sabes que la Risa estará en otro país y yo tengo que legalizar ante los altos ministerios la obra. Para mi todo esto es una extraña influencia del Museo Tecmit, la madre que si, lo juro. Antes de salsita no pasaban estas vainas, ojala se vaya este man. El museo está generando cosas muy malucas, como dicen las pereiranas. Lo único bueno es esa denuncia a los falsos curadores de inversiones, censuradores también de cráneos míticos.
Si esto sigue así y no hacemos nada para detener los ovnis ni siquiera el nuevo director de la escuela podrá salvarnos.
Comentario por Sandra Milena Henao Melchor el septiembre 1, 2009 a las 7:46am
Pues hasta donde sé, creo que la NASA, el Pentágono y hasta el FBI (por sí las moscas), van a arribar próximamente a la ciudad, con el fin de identificar esos objetos extraños que están sobrevolando tan importante museo local...
Hasta el momento hay sospechas de que estos objetos son cometas electrónicas voladas por los cíclopes...
Próximamente les brindaré información de lo que pueda enterarme del boca a boca.


JAJAJA...

pd.... pueden ser objetos identificados en busca de terroristas al interior del museo.

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